Farma contaminación e impacto ambiental

Por Dalia Rabinovich

13/05/2021

Una introducción a la farma contaminación

La Real Academia Española define al medicamento como una “sustancia que, administrada interior o exteriormente a un organismo animal, sirve para prevenir, curar o aliviar la enfermedad y corregir o reparar las secuelas de esta”.

 

La mayoría de nosotros ha consumido, en mayor o menor medida, algún tipo de medicamento a lo largo de su vida. Los medicamentos son una buena herramienta, ya que mejoran la calidad y expectativa de vida de los seres humanos y animales, ¿pero bajo qué costo?

 

Entre un 30 y 90 por ciento de los medicamentos suministrados por vía oral son expulsados a través de la orina de forma intacta, es decir, en forma de sustancia activa (Drugs can pass through human body almost intact: New concerns for antibiotic resistance, pollution identified, 2010). El remanente de los medicamentos se encuentra, por lo general, en ríos y lagos y, en menor medida, en mares, suelos, aguas subterráneas y agua potable. Los peces y el resto de las especies marinas son quienes consumen el desecho de dichos productos (Medicamentos, los nuevos contaminantes de las aguas, 2012).

 

La actividad que genera contaminación ambiental mediante productos farmacéuticos es conocida como farma contaminación, y afecta tanto a seres humanos como a animales y al ambiente en general. 

 

Impacto en los seres humanos

A modo de ejemplo, en el mar Báltico de Francia se detectaron una gran cantidad de productos farmacéuticos presentes en el agua, sedimentos y en la biota. Las sustancias detectadas con más frecuencia fueron la carbamazepina (se encontró en más del 60% de las 218 muestras de agua marina), primidona (dicha sustancia fue encontrada en todas las muestras de agua tomadas de la mayoría de las subcuencas), el diclofenaco (se encontró en el 25% de las muestras) y el ibuprofeno (se encontró en el 15% de las muestras) (Productos farmacéuticos en el medio acuático de la región del mar Báltico: informe, principales recomendaciones y datos, 2017).

 

Debido a que ningún filtro es capaz de limpiar al cien por ciento los desechos de medicamentos, el agua consumida por los seres humanos contiene, inevitablemente, un porcentaje mínimo de desechos farmacéuticos. Sin ir más lejos, con la ingesta de pescado, los seres humanos también estarían consumiendo los desechos que ingresaron en los organismos de dichos animales.

 

Impacto en animales

Tal como se mencionó anteriormente, los desechos farmacéuticos derivan en los ecosistemas marinos, lo cual afecta a las especies que habitan en ellos. En los ríos Llobregat, Júcar y Guadalquivir de España fueron encontrados residuos de medicamentos en los tejidos de anguilas y otro tipo de especies.

 

Los desechos de medicamentos pueden disminuir la fertilidad de las especies marinas, alterar el equilibrio de reproducción, provocar cambios de comportamiento e inducir un cambio de sexo en los peces (ello ocurre, principalmente, cuando los peces consumen hormonas y esteroides que provienen de los residuos de pastillas anticonceptivas). (Medicamentos, los nuevos contaminantes de las aguas, 2012).

 

Sin embargo, las especies marinas no son las únicas que sufren las consecuencias de la gestión irregular de los medicamentos. En la India, en los años noventa, la farma contaminación puso en riesgo de extinción a tres especies de buitres. Dichos animales se alimentan de cadáveres de ganado tratados con diclofenaco, lo cual supone un gran peligro para su salud. Algo similar ocurrió en Melbourne, Australia, donde se encontraron diversos fármacos en más de 190 invertebrados. Los animales que se alimentan de otras especies reciben los desechos de medicamentos consumidos por los seres humanos, desde antidepresivos hasta medicamentos para la diabetes (Así contaminan el medioambiente nuestros medicamentos, 2021). Dicho acontecimiento demuestra que los desechos de medicamentos no sólo afectan a las especies que los consumen primariamente, sino que los efectos nocivos se expanden a otras especies a través de la cadena alimenticia. 

 

Impacto en el ambiente

Si bien las plantas de tratamiento de aguas residuales varían en cada región, ninguna es capaz de realizar una depuración total de los químicos que contienen los desechos farmacéuticos. El Oficial de Gestión de Programas de ONU Medio Ambiente, Birguiy Lamizana, expresó que “Las plantas modernas de tratamiento de aguas residuales reducen principalmente los sólidos y las bacterias al oxidar el agua. No fueron diseñadas para tratar compuestos químicos complejos». De esta forma se contamina el agua consumida por los seres humanos, las plantas de algas y los hongos submarinos.

 

Los medicamentos vencidos también generan una contaminación relevante sobre el ambiente. Si bien son considerados residuos peligrosos a la luz de la Ley nacional N° 24.051, muchas veces son desechados como residuos no especiales. La eliminación inadecuada de medicamentos vencidos puede generar distintas consecuencias negativas para el ambiente, entre las que se encuentran la contaminación del agua potable, la matanza de microorganismos necesarios para el ecosistema, generar cambios en los seres vivos, generar resistencia a microorganismos patógenos, liberación de contaminantes a la atmósfera y pasar a la cadena de distribución informal e ingresar nuevamente al mercado (Farmacias en campaña para recolectar medicamentos vencidos, 2017).

 

Marco regulatorio nacional

A nivel nacional, la Argentina cuenta con la Ley N° 24.051 de residuos peligrosos. La misma los define como aquellos residuos que puedan “causar daño, directa o indirectamente, a seres vivos o contaminar el suelo, el agua, la atmósfera o el ambiente en general”.

 

Asimismo, en el Anexo I se mencionan los residuos considerados peligrosos, mientras que el Anexo II enumera las características peligrosas. Dentro de los residuos peligrosos se encuentran los “Desechos de medicamentos y productos farmacéuticos para la salud humana y animal”.

 

A la luz de la norma en cuestión, podría deducirse que entre los residuos peligrosos se encuentran no sólo los desechos de medicamentos expulsados por el organismo sino también los medicamentos vencidos en particular y los productos farmacéuticos en general (productos para la piel, desodorantes y antitranspirantes, productos capilares, entre otros). 

 

En línea con la Ley de Residuos Peligrosos, el Decreto N° 831/93 determina distintas clases de generadores, utilizando como criterio principal la cantidad de residuos generados. La primera categoría de generador que establece es aquel que acumule una cantidad de residuos “menor a los CIEN (100) Kg. por mes calendario referido al «Promedio Pesado» de los últimos SEIS (6) meses, con una tolerancia del DIEZ POR CIENTO (10 %) sobre lo calculado”.

 

A raíz de la normativa nacional analizada, podría decirse que todo consumidor de medicamentos y/o productos farmacéuticos es generador de residuos peligrosos y, por ende, debería inscribirse en el Registro de generadores de residuos peligrosos. Ello es así ya que incluso la categoría más pequeña de generador comprende a los individuos que consumen una cantidad mínima de medicamentos.

 

En el año 2009 se presentó un proyecto de ley cuyo objeto consiste en la creación de un “Programa Nacional de Recolección de Medicamentos Vencidos domiciliarios”. De entrar en vigencia, las farmacias y demás entidades habilitadas tendrían la obligación de instalar contenedores a fin de que la ciudadanía deposite en ellos los medicamentos domiciliarios vencidos o deteriorados. De esta forma, se estaría garantizando una gestión integral y adecuada de dichos productos. 

 

Marco regulatorio de la provincia de Mendoza

Respecto a los residuos de productos farmacéuticos, la Provincia de Mendoza cuenta con la Ley N° 7168 y el Decreto N° 2108/2005.

 

La Ley N° 7168 regula las actividades de generación, recolección, transporte, tratamiento y disposición de residuos patogénicos y farmacéuticos. A su vez, en la definición de residuos farmacéuticos, incluye aquellos generados por la utilización de medicamentos y productos farmacéuticos. En la misma línea lo establece su decreto reglamentario, que define a los residuos farmacéuticos como aquellos “resultantes de la elaboración y utilización de medicamentos y productos farmacéuticos para la atención de la salud humana y animal con características de toxicidad, teratogenicidad, carcinogenicidad o mutagenicidad”

 

Asimismo, el artículo 4° inciso f define a los generadores de residuos patogénicos y/o farmacéuticos como “toda persona de existencia visible o ideal, pública y/o privada, estatal o no, cuyo accionar se vincula con la prevención, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación, investigación y/o docencia en áreas vinculadas con la salud humana y animal; o dedicada a la producción en cualquiera de sus etapas, incluida la generación y/o expendio de productos relacionados con la salud humana o animal o con el testeo de productos biológicos, biotecnológicos y/o farmacéuticos”. En este sentido, podría decirse que la ley en cuestión es más restrictiva en su definición de generador que la Ley nacional sobre residuos peligrosos, ya que en la provincia de Mendoza se considera generador a toda persona que realiza actividades en áreas de salud humana y animal; a diferencia de la Ley nacional, que considera generador incluso a los consumidores de medicamentos y productos farmacéuticos.

 

Marco regulatorio de la provincia de San Juan y Santa Cruz

Mediante la Ley N° 522-L, la provincia de San Juan adhirió a la Ley Nacional sobre residuos peligrosos. En ese sentido, considera a los desechos de medicamentos y productos farmacéuticos como residuos peligrosos y, como tales, deberían gestionarse de forma adecuada e integral con el fin de preservar el ambiente. 

 

En lo que respecta a la provincia de Santa Cruz, la Ley N° 2567 sobre residuos peligrosos regula la generación, manipulación, transporte, tratamiento y disposición final de residuos peligrosos. Asimismo, considera peligroso a “todo residuo que pueda causar daño, directa o indirectamente, a seres vivos, o contaminar el suelo, el agua, la atmósfera o el ambiente en general”. Podría decirse, entonces, que los desechos de medicamentos se encuentran incluidos en la definición de residuos peligrosos de la ley. En el mismo sentido, el Decreto N° 712/2002 establece como una de las categorías sometidas a control, a los desechos de medicamentos y productos farmacéuticos para la salud humana y animal.

 

Conclusiones

En la Argentina aún no se ha implementado una gestión integral, adecuada y específica para los medicamentos vencidos y desechos de medicamentos. Si bien es un hecho positivo que los mismos sean considerados residuos peligrosos, se debe continuar avanzando para que su disposición final sea ambientalmente adecuada y diferenciada del resto de los residuos. 

Por otro lado, si bien la Ley nacional sobre residuos peligrosos cuenta con una técnica legislativa integral, es demasiado abarcativa y optimista. Ello es así ya que, como se observó anteriormente, cualquier consumidor de productos farmacéuticos sería considerado generador de residuos peligrosos y debería inscribirse en el registro correspondiente. Resulta bastante complejo, por no decir imposible, que ello ocurra. Incluso de ocurrir, dicho registro perdería credibilidad y sentido. Una solución alternativa podría ser la instalación de puntos verdes especiales para dichos productos y una responsabilidad extendida a los generadores de los residuos en cuestión.

 

En cuanto a los restos de medicamentos desechados por el organismo, una posible solución podría ser la generación de plantas de tratamiento que contemplen la purificación total y correcta de los desechos mencionados. Ello debería ir de la mano de una producción más sustentable de productos farmacéuticos. 

 

Por último, es importante dejar en claro que lo ideal no sería dejar de producir medicamentos y/o evitar su consumo, sino generar una tendencia a una producción sustentable y sostenible de dichos productos. Resulta importante, también, consumir las dosis adecuadas y que el consumo de medicamentos de venta libre no sea la primera opción ante un dolor de cabeza o espalda, sino buscar otras alternativas que alivien el malestar. Ello es así ya que el sobre consumo (en todos los ámbitos) también genera degradación ambiental. La idea, en resumen, no sería evitar o prohibir los medicamentos, sino maximizar el provecho que se obtiene de ellos al menor costo posible para el ambiente. 

 

En un mediano a largo plazo, sería optimista creer que será posible que convergen el uso de medicamentos y la preservación del ambiente. En este sentido, la Unión Europea ha avanzado con la incorporación de la Directiva 2001/83/EC, la cual exige que, previo a que los medicamentos sean comercializados, se realice una evaluación de los posibles riesgos ambientales que podría generar su consumo. Si dicha evaluación resulta favorable, es posible obtener la respectiva autorización de comercialización.

 

En línea con el concepto de “Una Sola Salud”, resulta fundamental concientizar que tanto la salud humana, como la animal y la ambiental, son interdependientes. Ello quiere decir que, si una de ellas se ve afectada, el resto también lo estará. Como se ha demostrado, los contaminantes de medicamentos impactan de forma negativa en el ambiente y, como consecuencia de ello, en los animales y seres humanos. De esta manera, a fin de alcanzar un estilo de vida sano, es necesario que el ambiente y el reino animal también lo estén.

 

Bibliografía

Virginia Tech. (2010, December 7). Drugs can pass through human body almost intact: New concerns for antibiotic resistance, pollution identified. ScienceDaily. Retrieved May 9, 2021 from www.sciencedaily.com/releases/2010/12/101207112402.htm

 

(2012). Medicamentos, los nuevos contaminantes de las aguas. 10/12/12, de BBC Sitio web: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2012/12/121210_ciencia_medicamentos_oceano_dp#:~:text=Los%20residuos%20de%20los%20medicamentos,tom%C3%B3%20para%20aliviar%20el%20dolor.

 

Baltic Marine Environment Protection Commission. (2017). Productos farmacéuticos en el medio acuático de la región del mar Báltico: informe, principales recomendaciones y datos. 2017, de UNESCO Sitio web: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000260743_spa

 

Javier Yanes. (2021). Así contaminan el medioambiente nuestros medicamentos. 09 abril 2021, de BBVA Opnemind Sitio web:  

https://www.bbvaopenmind.com/ciencia/medioambiente/medioambiente-y-medicamentos-contaminacion/

 

(2017). La Plata: Farmacias en campaña para recolectar medicamentos vencidos. 01 mayo 2021, de Confederación Farmacéutica Argentina Sitio web: http://www.cofa.org.ar/?p=22811

 

Proyecto de la Cámara de Diputados disponible en: 

https://www.diputados.gov.ar/proyectos/proyecto.jsp?exp=2391-D-2009

 

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