¿Esfuerzo climático mundial? Acuerdo de París: concepto y actualidad

Por Maria Antonela Becker

24/02/2021

El 12 diciembre de 2015, en la Conferencia sobre Cambio Climático de París, las partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), alcanzaron un acuerdo histórico para combatir el cambio climático y acelerar e intensificar las acciones e inversiones necesarias para un futuro sostenible con bajas emisiones de carbono.
 

Conceptos básicos 

Existe un gran desconocimiento sobre qué es el cambio climático, bien por exceso de información, inexactitud en las fuentes o simple desinformación. 

En primer lugar, es necesario aclarar dos conceptos que, si bien están estrechamente relacionados, con frecuencia se toman de manera errónea como sinónimos: el cambio climático y el calentamiento global. 

El calentamiento global es la causa del cambio climático, es decir, el aumento de la temperatura del planeta, provocado por las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero, derivadas de la actividad del ser humano, las cuales, provocan variaciones en el clima que de manera natural no se producirían. 


¿Qué es el Acuerdo de París? 

El Acuerdo de París se basa en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático y, por primera vez, hace que todos los países tengan una causa común para emprender esfuerzos ambiciosos para combatir el cambio climático y adaptarse a sus efectos, con un mayor apoyo para ayudar a los países en desarrollo a hacerlo. 

Como tal, traza un nuevo rumbo en el esfuerzo climático mundial.

El objetivo central del Acuerdo de París es reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático manteniendo el aumento de la temperatura mundial en este siglo muy por debajo de los 2 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales y proseguir los esfuerzos para limitar aún más el aumento de la temperatura a 1,5 grados centígrados. 

Además, el Acuerdo tiene por objeto aumentar la capacidad de los países para hacer frente a los efectos del cambio climático y lograr que las corrientes de financiación sean coherentes con un nivel bajo de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y una trayectoria resistente al clima. 

Para alcanzar estos objetivos, es preciso establecer un marco tecnológico nuevo y mejorar el fomento de la capacidad, con el fin de apoyar las medidas que adopten los países en desarrollo y los países más vulnerables, en consonancia con sus propios objetivos nacionales y proporcionar los recursos financieros necesarios. 

El Acuerdo de París exige a todas las partes que hagan todo lo que esté a su alcance, por medio de contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC por sus siglas en inglés) y que redoblen sus esfuerzos en los próximos años. 

Esto incluye la obligación de que todas las partes informen periódicamente sobre sus emisiones y sobre sus esfuerzos de aplicación. 

También prevé un inventario mundial cada cinco años para evaluar el progreso colectivo hacia el logro del propósito del acuerdo y para informar sobre nuevas medidas individuales de las partes (Naciones Unidas, 2018). 


Puntos cruciales establecidos por el Acuerdo

El Acuerdo de París, adoptado mediante la decisión 1/CP.21, aborda áreas cruciales necesarias para combatir el cambio climático. A continuación, se exponen algunos de los aspectos clave del Acuerdo de París:

Objetivo a largo plazo referente a la temperatura (artículo 2): Reafirma el objetivo de limitar el aumento de la temperatura mundial muy por debajo de los 2 grados centígrados, al tiempo que prosiguen los esfuerzos para limitarlo a 1,5 grados. 

Punto máximo y neutralidad climática (artículo 4): Para alcanzar este objetivo de temperatura, las partes se proponen alcanzar cuanto antes el punto máximo de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a nivel mundial y a reconocer que ese punto máximo llevará más tiempo a las partes que son países en desarrollo, con el fin de lograr un equilibrio entre las emisiones y la absorción por los sumideros de GEI, en la segunda mitad del siglo.

Mitigación (artículo 4): Establece compromisos vinculantes de todas las partes para preparar, comunicar y mantener una contribución determinada a nivel nacional. Las partes comunicarán sus contribuciones determinadas a nivel nacional cada cinco años y proporcionarán la información necesaria para la claridad y la transparencia. 

Para establecer una base firme para una mayor ambición, cada contribución determinada a nivel nacional sucesiva representará una progresión más allá de la anterior y reflejará la mayor ambición posible. 

Los países desarrollados deberían seguir asumiendo el liderazgo mediante el establecimiento de objetivos de reducción absolutos para toda la economía, mientras que los países en desarrollo deberían seguir intensificando sus esfuerzos de mitigación, mientras se les alienta a avanzar hacia la consecución de los objetivos para toda la economía a lo largo del tiempo, a la luz de las diferentes circunstancias nacionales.

Sumideros y depósitos (artículo 5): Alienta a las partes a conservar y mejorar, según proceda, los sumideros y depósitos de GEI a que se hace referencia en el apartado d) del párrafo 1 del artículo 4 de la Convención, incluidos los bosques.

Participación voluntaria (artículo 6): Reconoce la posibilidad de participación voluntaria entre las partes para permitir una mayor ambición y establece principios para cualquier cooperación que implique la transferencia internacional de los resultados de la mitigación. 

Adaptación (artículo 7): Establece un objetivo mundial sobre la adaptación, a saber, el aumento de la capacidad de adaptación, el fortalecimiento de la resiliencia y la reducción de la vulnerabilidad al cambio climático en el contexto del objetivo de temperatura del Acuerdo. 

Su objetivo es fortalecer significativamente los esfuerzos nacionales de adaptación, incluso mediante el apoyo y la cooperación internacional. El Acuerdo reconoce que la adaptación es un reto mundial al que se enfrentan todos.  

Pérdidas y daños (artículo 8): Reconoce la importancia de evitar, reducir al mínimo y hacer frente a las pérdidas y los daños relacionados con los efectos adversos del cambio climático, incluidos los fenómenos meteorológicos extremos y los fenómenos de evolución lenta y la contribución del desarrollo sostenible a la reducción del riesgo de pérdidas y daños. 

Las partes deberían reforzar la comprensión, las medidas y el apoyo, incluso a través del Mecanismo Internacional de Varsovia para las Pérdidas y los Daños, de manera cooperativa y facilitativa con respecto a las pérdidas y los daños relacionados con los efectos adversos del cambio climático.

Recursos financieros, tecnológicos y para el fomento de la capacidad (artículos 9, 10 y 11): Reafirma las obligaciones de los países desarrollados de apoyar los esfuerzos de las partes que son países en desarrollo para construir un futuro limpio y resistente al clima, al tiempo que alienta por primera vez a otras partes a que presten o sigan prestando ese apoyo de manera voluntaria. 

Además de informar sobre la financiación ya proporcionada, las partes que son países desarrollados se comprometen a proporcionar información transparente e indicativa sobre el apoyo futuro para las partes que son países en desarrollo, incluidos los niveles previstos de financiación pública. 

El acuerdo también establece que el Mecanismo Financiero de la Convención, incluido el Fondo Verde del Clima (GCF), servirá al Acuerdo. 

También se fortalece la cooperación internacional en materia de desarrollo y transferencia de tecnología para el clima y de fomento de la capacidad en el mundo en desarrollo: se establece un marco tecnológico en el marco del Acuerdo y se fortalecerán las actividades de fomento de la capacidad mediante, entre otras cosas, un mayor apoyo a las medidas de fomento de la capacidad en las partes que son países en desarrollo y los acuerdos institucionales necesarios. 

Transparencia (artículo 14), implementación y cumplimiento (artículo 15): Se basa en un sólido sistema de transparencia y contabilidad para proporcionar claridad sobre las medidas y el apoyo de las partes, con flexibilidad para las diferentes capacidades de las partes. 

Balance mundial (artículo 14): Un «balance mundial», que tendrá lugar en 2023 y cada cinco años a partir de entonces, evaluará el progreso colectivo hacia el logro de los objetivos del Acuerdo de una manera global y facilitadora. Se basará en la mejor ciencia disponible y en su objetivo mundial a largo plazo. Su resultado servirá de base para que las partes actualicen y mejoren sus medidas y apoyen y aumenten la cooperación internacional en la lucha contra el cambio climático (Naciones Unidas, 2018). 


El mundo frente al Acuerdo

 

Tal y como se ve en este mapa de Statista (Statista, 2021), según datos del 21 de enero de 2021, todos los gobiernos del planeta han firmado este tratado a favor del medio ambiente. 

El presidente estadounidense Joe Biden ha decidido ahora reincorporar a su país, segundo mayor emisor de CO2 del mundo después de China, al compromiso climático.

Los esfuerzos realizados para frenar el cambio climático por parte de los distintos países del mundo son coordinados desde el año 2016 a través de dicho Acuerdo, que establece medidas vinculantes y cuantificables para frenar el calentamiento global. 

La más conocida de ellas es el objetivo de reducir las emisiones de dióxido de carbono a cero para el año 2050. 


El caso de Estados Unidos

En 2017, el presidente Donald Trump anunció la retirada de Estados Unidos de este acuerdo, dadas sus promesas de campaña en pro de los intereses económicos de la nación. 

Todos los demás países partes, incluido Argentina, reiteraron su compromiso y comunicaron que no se iban a retirar del acuerdo aunque Estados Unidos lo hiciese. 

Los países latinoamericanos que más se habían involucrado en la consecución de los objetivos fijados en el Acuerdo expresaron su preocupación por la reducción de transferencia de tecnología y financiación internacional que supondría la retirada de Estados Unidos para su proceso de transición energética. 

El punto 28 del Acuerdo de París indica que cualquier país que haya ratificado el Acuerdo, como es el caso de Estados Unidos, solamente podía solicitar su salida tres años después de su entrada en vigor, es decir, el 4 de Noviembre de 2019. 

Una vez presentada formalmente la petición, tiene que pasar otro año para que la salida del Acuerdo sea efectiva, por lo que el país se desvincularía del pacto el 4 de noviembre de 2020. 

El 4 de Noviembre de 2019, Trump presentó formalmente la notificación ante la ONU, estableciendo el inicio del proceso formal para retirarse del Acuerdo de París sobre el cambio climático. 

Hoy, el panorama es diferente frente al cambio de gobierno. Una de las principales promesas de campaña del candidato Joe Biden fue retornar al Acuerdo de París y reactivar las políticas climáticas de Obama. Y a partir de ahora, esa promesa se va a convertir en mandato presidencial.

El pasado 4 de noviembre de 2020, un día después de la celebración de las elecciones presidenciales, Estados Unidos abandonaba formalmente el Acuerdo de París sobre el cambio climático. 

Algo más de dos meses después, el 20 de enero de 2021, a pocas horas de tomar posesión como el 46º presidente estadounidense, Joe Biden firmaba una orden ejecutiva para volver al acuerdo. La orden se hará efectiva en un mes (Statista, 2021).


Las decisiones de Joe Biden

Estados Unidos vuelve al sentido común en relación al medio ambiente. Entre las propuestas de su “Plan Biden para una revolución de energía limpia y justicia ambiental”, el entonces candidato destacaba “integrar plenamente el cambio climático en nuestras estrategias de política exterior y seguridad nacional, así como en nuestro enfoque comercial”

Para llevarla a cabo, ha elegido a John Kerry. El exsecretario de Estado con Obama, incansable activista medioambiental, protagonizó uno de los momentos más emotivos de la firma del histórico Acuerdo de París, que tanto contribuyó a alcanzar, al hacerlo con su pequeña nieta Isabelle en brazos (Noticias Ambientales, 2021).

Nombrado ahora comisionado internacional para el Clima, un cargo de alto rango con voz y voto en el Consejo de Seguridad Nacional, Kerry volverá a viajar por el mundo para anunciar el renovado compromiso de Estados Unidos en la lucha contra la crisis climática y el firme compromiso presidencial de situar el medio ambiente en el centro de la nueva política exterior norteamericana. 

Otro paso ha sido la creación de una nueva oficina en la Casa Blanca, que velará por el cumplimiento de los acuerdos en materia de medio ambiente en toda la Administración. Para dirigirla, ha elegido a Gina McCarthy, la que fuera presidenta de la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) con Obama. 

McCarthy tendrá un papel muy poderoso dentro del gobierno federal, al contar con capacidad legislativa para imponer nuevas normativas a todas las agencias federales para que reduzcan sus emisiones, sin la necesidad de ser aprobadas por el Congreso. 

Uno de los objetivos del mandato Biden/Harris, es establecer las bases de actuación para que Estados Unidos logre reducir sus emisiones de gases con efecto invernadero a cero antes de 2050, convirtiéndose así en una economía neutra en carbono.

Según los analistas internacionales del Consejo de Comunicaciones Estratégicas Globales (GSCC, por sus siglas en inglés), una red internacional de profesionales de la comunicación en el campo del clima y la energía, las primeras acciones que podría llevar a cabo la nueva Administración norteamericana es la suspensión de los acuerdos que fomentan el ‘fracking’ y la producción de petróleo y gas en Argentina. 

Una polémica inversión llevada a cabo por la Administración Trump a la que se opusieron varios senadores de EEUU, incluida la actual vicepresidenta, Kamala Harris. 

Como recuerdan los expertos del GSCC, entre 2010 y 2019, el Banco de Exportación e Importación de los Estados Unidos destinó la mayor parte de sus inversiones en el extranjero a promover los combustibles fósiles y en 2020 concedió un préstamo de 5.000 millones de dólares al proyecto de gas natural licuado (GNL) de Total en Mozambique. 

Biden, en cambio, ha declarado que frenará esas inversiones, prohibirá los subsidios a los combustibles fósiles en el extranjero y presionará al resto de países del G-20, incluido China, para que hagan lo mismo (Noticias Ambientales, 2021). 

Las palabras del ya presidente Joe Biden en ese sentido, resultan esperanzadoras: “Lograr una economía de energía limpia al 100% no es solo una obligación: es una oportunidad. Debemos avanzar hacia un futuro de energía limpia de forma plena, no solo por todos nosotros hoy, sino por nuestros hijos y nietos, para que su futuro sea más saludable, más seguro y más justo”


La vuelta al Acuerdo para Estados Unidos

Con la firma del que fue su tercer decreto presidencial, Estados Unidos se reincorporará al histórico Acuerdo Climático de París. 

Tras la firma de la orden ejecutiva, Biden enviará una carta a las Naciones Unidas expresando la intención de unirse nuevamente al Acuerdo de París, el primer paso del protocolo para retomar la membresía, lo que tomará 30 días para que se formalice (Naciones Unidas, 2021). 

El Secretario General de la ONU celebró el anuncio de la orden ejecutiva firmada por el presidente de los Estados Unidos, con el objetivo de reincorporar el país al Acuerdo de París y unirse a la coalición creciente de Gobiernos, ciudades, Estados, empresas y personas que están tomando acciones ambiciosas para enfrentarse a la crisis climática.

El Secretario General también acogió con agrado la orden ejecutiva de Biden que evita la salida de los Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud, un proceso también iniciado por su antecesor.

Aún le queda mucho por hacer a Biden en materia ambiental para que Estados Unidos pueda sentirse orgulloso de su papel en la lucha contra el cambio climático, pero las noticias ambientales que llegan desde Washington han sido bienvenidas por la comunidad internacional (France 24, 2021). 

La pandemia del coronavirus, que forzó a cerrar la economía durante meses en EE UU, puede ser un obstáculo para concentrar inversiones favorables para hacer frente a la crisis climática. 

“Las estrecheces presupuestarias pueden ser esgrimidas para dilatar inversiones en energías limpias y justificar demoras en el cierre de industrias contaminantes”, advirtió el exsecretario general de la OEA, pero agregó: “Una política decidida de la Administración Biden que muestre compatibilidad entre el combate a la pandemia y una fuerte iniciativa ambiental tendría un impacto importante en la región” (El País, 2021). 


Conclusión

El panorama de la regulación del cambio climático subraya la naturaleza fundamental del cambio climático como un problema regulatorio complejo y multidimensional. 

Para muchos, la primera mejor respuesta a este tipo de problema es la regulación gubernamental, a nivel nacional e internacional, con el fin de instituir un sistema de coordinación, medidas enérgicas de mitigación y adaptación al cambio climático. 

Para aprovechar estas vías de manera eficaz será necesario el uso hábil de una serie de mecanismos y teorías jurídicas extraídas de diversos instrumentos jurídicos desde el derecho de daños hasta el derecho constitucional y societario.

No tenemos tiempo que perder ante la crisis climática y sin el respaldo norteamericano, todo era más difícil. 

Las intenciones del presidente de Estados Unidos invitan al optimismo. Esperemos que esos buenos propósitos den paso muy pronto a actuaciones concretas y aún estemos a tiempo de evitar los peores escenarios. 


Bibliografía

El País. (2021, enero 27). 150 líderes mundiales dicen a Biden que volver al Acuerdo de París no es suficiente. Cambio Climático. https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2021-01-27/150-lideres-mundiales-dicen-a-biden-que-volver-al-acuerdo-de-paris-no-es-suficiente.html

France 24. (2021, enero 30). Biden toma las riendas y Estados Unidos da un giro ambiental de 180º. Medioambiente. https://www.france24.com/es/programas/medio-ambiente/20210130-medio-ambiente-joe-biden-estados-unidos-politica-ambiental

Naciones Unidas. (2018, octubre 22). ¿Qué es el Acuerdo de París? UNFCCC Sites and platforms. https://unfccc.int/es/process-and-meetings/the-paris-agreement/que-es-el-acuerdo-de-paris

Naciones Unidas. (2021, enero 20). La ONU celebra el regreso de los Estados Unidos al Acuerdo de París y que no abandone la OMS. Noticias ONU. https://news.un.org/es/story/2021/01/1486892

Noticias Ambientales. (2021, enero 20). Estados Unidos vuelve a liderar la lucha contra la crisis climática. Compromiso Ambiental. https://noticiasambientales.com/compromiso-ambiental/estados-unidos-vuelve-a-liderar-la-lucha-contra-la-crisis-climatica/

Statista. (2021, enero 21). Joe Biden reincorpora a Estados Unidos al Acuerdo de París. Statista. https://es.statista.com/grafico/9654/que-paises-forman-parte-del-acuerdo-de-paris/  

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *